Retiran del mercado más de cien juguetes por riesgo de intoxicación, asfixia y otras lesiones

Hace unos días comentamos que las mujeres embarazadas debían tener cuidado con algunos juguetes sexuales porque contenían ftalatos, que podían afectar al feto. Ahora la advertencia llega ante la presencia de este mismo componente químico en algunos juguetes, además de otros riesgos.
Entre los meses de enero y octubre de este año, el Instituto Nacional de Consumo y las autoridades de Consumo de cada comunidad autónoma han estado vigilando cientos de juguetes para retirar, inmovilizar o evitar la importación de aquellos que supongan un riesgo para la salud de los niños.
La mayoría de los juguetes afectados contienen altas concentraciones de ftalatos (sesenta y ocho juguetes), otros representan riesgo de asfixia o incluso de estrangulamiento.
Las sillitas de bebé analizadas, por ejemplo, no presentan suficiente resistencia y se hunden con facilidad. Todos sabemos que están destinadas a los muñecos, pero no es raro ver a un niño tratar de sentarse en una (y conseguirlo) y lo último que debería suceder es que la estructura no soportase su peso. Además, muchos cochecitos llevan piezas pequeñas que podrían desprenderse y suponer riesgo de asfixia.

