Manualidades divertidas: una flauta de caña

No hay como un abuelo para enseñar a los niños a recuperar los antiguos juguetes artesanales. Hoy, gracias a mi padre y a mi hijo os enseño hoy una manualidad divertida que hace precisamente eso: traernos de nuevo aquellos juguetes que los niños hacían con sus propias manos cuando no había ni dinero ni tantos productos como ahora. Se trata de una flauta hecha de caña.
Necesitaremos un trozo de caña gruesa que esté bien recta y un corcho. Para trabajar, si el niño es pequeño, le ayudaremos con el punzón para vaciarla perfectamente y cortarla en cuña en la boca. En el agujero introduciremos un corcho y haremos, luego, algunos agujeros en la caña para que podamos taparlos y conseguir diferentes sonidos.
El corcho y la boquilla deben tener, además, una pequeña ranurita que debe estar en la misma posición, que será por donde entrará el aire, y los agujeros para los dedos, estar separados por un centímetro o dos. Sería conveniente que los agujeros los hiciéramos más que con un punzón con un hierro caliente, para evitar que se descascarillen y conseguir que sean regulares.

