Tal y como comentábamos en la entrada anterior, durante los próximos días os haremos distintas propuestas para disfrazaros en Halloween.
Si disfrazaros de zombi es demasiado para vosotros o, simplemente, no os apetece, hoy os traemos otro clásico: bruja.
El disfraz de bruja se adapta a todos los estilos (desde el más sexy hasta el más tradicional), a todas las edades y a todos los sexos (¡sí, también existen los brujos, aunque sean menos frecuentes!).
Empecemos pues por la cosas más básicas:
Pues bien, simplemente con estas tres cosas básicas ya podremos decir, al menos, que vamos disfrazados de bruja/o. Digamos que son los “ingredientes básicos” de cualquier bruja/o que se preste.
En cualquier caso, podremos añadir un montón de elementos más para que nuestro disfraz deje a todos con la boca abierta.
La ropa que llevemos puesta también es importante. No es lo mismo una bruja/o con chándal que uno vestido como tiene que ser. En el caso de las chicas, la mejor opción es escoger una falda por debajo de la rodilla y no muy apretada (aunque, como decíamos al principio, también podremos ir de bruja “sexy”…). Y para la parte de arriba una blusa, a poder ser con algún que otro encaje. Para el calzado, unos botines con cordones y un poco de tacón, o bien, algún tipo de zapato que acabe en punta. Y lo más importante, todo ello tiene que ser negro; todos sabemos que a las brujas de verdad no les gustan mucho los colores alegres.