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Colestasis gravídica

La colestasis gravídica es un fenómeno natural debido a la acción de las hormonas placentarias, la progesterona, en especial,  sobre el funcionamiento del hígado y la vesícula biliar. En condiciones habituales, tan sólo acentúa la constipación propia del embarazo.

En casos severos produce los síntomas tales como picazón en todo el cuerpo, orina orina de color más oscuro de lo normal, y los consecuentes estados anímicos, desesperación, angustia, depresión. Hacia fines del embarazo, esta afección suele agravarse por las dificultades circulatorias que causa el volumen uterino dentro del abdomen.

Al tratamiento que debe indicar el médico hay que sumar una dieta en la que elimine grasas, fritos, alcohol. En general el obstetra sugiere provocar el parto cuando el bebé tenga 36 semanas.

En cuanto a la terminación prematura del embarazo, depende de la gravedad de cada caso en particular. En oportunidades, se ha tenido que recurrir a esa medida extrema aun antes de las 36 semanas. Sin embargo, muchas embarazadas, a pesar de las molestias, logran llegar hasta el término y dan a luz por parto vaginal. Es imposible saber a priori cuál será la evolución de tu embarazo. Esperemos que soportes la situación, que la ictericia no sea grave y que el bebé pueda permanecer dentro del útero el mayor tiempo posible.

El herpes vaginal y el bebé

El herpes genital es una infección producida por el virus HSVI o, en la mayoría de los casos, por el HSV II. Ambos agentes patógenos tienen la particularidad de que quedan latentes en el organismo y pueden causar recidivas en el futuro, ¿Qué sucede en el caso de que haya una infección durante el embarazo?

Antes del quinto mes. El virus no suele transmitirse al bebé a través de la sangre cuando no se trata de la primera infección. Ahora bien, cuando la mujer tiene la infección primaria durante la primera mitad del embarazo, el riesgo de aborto, según los distintos autores, llega hasta el 50 por ciento.

Interpretación de la temperatura basal

Aparte de la temperatura, también resulta muy útil apuntar las incidencias que podrían repercutir y falsear los datos anotados, como por ejemplo un resfrío con algo de fiebre, un viaje inesperado o una noche de insomnio. También conviene marcar los días en los que se produjeron relaciones sexuales. Podas estas aclaraciones permitirán interpretar la curva con mayor exactitud.

La vigilancia de la temperatura basal es un proceso lento y laborioso. Solamente después de observarla durante, aproximadamente, dos o tres meses, se puede llegar a predecir con bastante exactitud cuándo se van a producir los días fértiles en los siguientes ciclos.

Este método tiene un inconveniente, y es que pocas mujeres consiguen mantenerse relajadas y no caer en la tentación de vivir excesivamente pendientes de la curva y de anotar cada eventualidad de su vida íntima. Los especialistas en problemas de fertilidad aconsejan en estos casos evitar que el intento de lograr la concepción llegue a perturbar la normal convivencia y vida sexual.

El test del moco cervical

Para hacer el test del moco de cuello uterino, es necesario introducir en la vagina los dedos índice y medio, girar el primero alrededor del cuello uterino (éste se reconoce porque su forma recuerda la punta de una nariz) para recoger el moco, y sacar los dedos unidos. Ya fuera de la vagina, se separa el pulgar y se observa si la sustancia forma un hilo no muy frágil. Los días en los que esto sucede son fértiles.

Al principio la idea de tocarse los órganos sexuales internos resulta desagradable. Pero por regla general, las mujeres deseosas de ser madres, una vez que descubren que puede existir una prueba tangible de los días en los que son capaces de concebir, tardan poco en superar el rechazo.

Si no se logra el embarazo en seis meses, la pareja debería acudir a un especialista para averiguar las posibles causas. Lo más probable es que el médico pida a la mujer que lleve un calendario de menstruaciones (temperatura basal). Cuando la espera se prolonga en exceso, la pareja suele convertir el acto sexual en una mera búsqueda de descendencia, lo que no hace más que aumentar la impaciencia. Conviene evitar esto ya que en la mayoría de las ocasiones, espontáneamente o con la ayuda de la medicina, el embarazo acaba siendo una feliz realidad.

El gráfico de la temperatura basal

Después de la ovulación el folículo, una especie de cápsula que contenía al óvulo y que ahora está vacía, segrega progesterona, una hormona que actúa sobre el centro de calor del cerebro aumentando ligeramente la temperatura corporal. Si ésta se toma con precisión cada día del ciclo y se anota en un papel milimetrado, es posible identificar esas poco más de 48 horas en las que el óvulo está listo para ser fecundado.

No obstante, este sistema no resulta tan sencillo como pueda parecer. Para que la vigilancia de la temperatura basal sea eficaz y confiable, hay que tener en cuenta una serie de precauciones:

Debe tomarse la temperatura incluso antes de haber sacado los pies de la cama, ya que todo movimiento corporal aumenta la temperatura, varíando y falseando los resultados. Es importante entonces bajar el termómetro a la hora de acostarse y dejarlo al alcance de la mano. El lugar más indicado para poner el termómetro es el ano. En las axilas resulta poco exacta la medición. Después, es necesario anotar el valor cada día para ir confeccionando la cuna.

El moco del cuello uterino

En lugar de llevar un calendario de las menstruaciones, algunos ginecólogos recomiendan el test del moco del cuello uterino, un método más sencillo. Se basa en la observación de esta sustancia, que cambia de consistencia a lo largo del ciclo.

Cualquier mujer que examine el moco del cuello uterino varias veces aprende a distinguir enseguida cuándo el óvulo ha emprendido su camino hacia el útero. Normalmente, el moco cervical forma un tapón viscoso de color blanquecino, constituido por pequeños grumos, que ocluye el cuello uterino. Si se toma entre dos dedos queda pegado a ellos.

A medida que se acerca la ovulación, el moco cervical se vuelve más líquido, y cuando llega la fase fértil es casi transparente y parecido a la clara de huevo sin batir. Al agarrarlo forma una especie de hilo o de hebra.

En estos días favorables para la concepción, la textura y la estructura celular del moco también cambian. Se van formando conductos o vías por lo cuales pueden subir los espermatozoides. Durante el resto del ciclo, el moco toma una trama o configuración en red que dificulta el avance de los espermas hacia las trompas.

La temperatura basal

Durante cada ciclo madura un óvulo en uno de los dos ovarios. Este proceso requiere entre diez y catorce días aproximadamente. Después, el óvulo es expulsado, envuelto en líquido folicular, y recogido por a trompa. A partir de este momento comienza el período fértil. Sin embargo, no durará mucho: la vida de un óvulo apenan sobrepasa los dos días.

Cuando el embarazo se hace esperar, puede ser de gran ayuda conocer cuáles son los días fértiles en los que existen posibilidades de éxito. Para averiguarlo hay varios métodos. El más conocido es el del control de la temperatura basal.

En las farmacias existen termómetros especiales para tomar la temperatura basal, que se venden junto con hojas preparadas para realizar la curva. Pero si se desea mayor precisión y más comodidad, se puede utilizar uno digital, que posee elevada sensibilidad. En este caso, es necesario hacer las anotaciones diarias en un papel milimetrado.

Síntomas depresión post-parto

Existen mujeres que tras el parto se entristecen, se sienten mal y se deprimen, no siendo capaces de disfrutar de su nuevo bebé. Aunque sus síntomas y causas son variadas, no se han podido detectar con seguridad.

Por una parte se ha especulado sobre que tengan un origen hormonal y,  por otra, puede estar relacionado con el hecho de que desciendan los niveles de progesterona y con ello, se produzcan cambios de humor, de metabolismo y se originen síntomas de cansancio o de depresión.

Hay que decir que,  para algunas mujeres,  el parto, y lo que tras él acontece, resulte traumático y también se ha especulado sobre la idea de que puede ser causa de un origen genético o bien existir una desajuste en el sistema nervioso.

Ahora bien, cuando los síntomas están bien reconocidos y su duración es de un tiempo mayor del que se estima prudencial, como una larga sensación de tristeza, desórdenes del sueño, rechazo del bebé, tristeza sin motivo o agresividad injustificada, será hora de visitar al médico. Cuando estos síntomas se presentan y duran menos de dos semanas, se califican como tristeza post-parto, pero si se agravan con aislamiento o intentos suicidas, es calificada como depresión.

El parto desde los ojos del bebé

Apenas nace, al bebé le cortan el cordón umbilical, un error en poblaciones como la nuestra, ya que se pierde la transfusión placentaria que es tan importante en las poblaciones carenciadas porque puede corregir anemias futuras. Además, es bueno no obligarlo a respirar bruscamente durante los primeros minutos. En seguida, se lo llevan para revisarlo, alejándolo de su madre, le introducen cánulas, lo vacunan y le ponen gotas en los ojos, todo esto bajo la luz de lámparas que resultan muy fuertes para él.

Lo óptimo es que se lo deje sobre el cuerpo de la madre, para que pueda buscar el pezón y tomar la teta si lo desea, seguir en contacto con su calor y oyendo los latidos de su corazón, el sonido que mejor conoce. La conexión con la mirada de la madre es muy importante. Si el bebé está sano y bien, no necesita nada más que esto.

Contarle que viene un hermanito

La percepción de los niños del embarazo de las madres es real, por eso muchas veces se observan modificaciones en su conducta antes de que se les dé la noticia. Cuando la madre se da cuenta de su embarazo, le trasmite algo distinto a su hijo, y de ese modo lo entera antes de contárselo con palabras, al abrazarlo más fuerte o tratarlo con mayor emotividad. Los límites tienen que funcionar como siempre ya que no hay motivo para ser contemplativo. Está bien que los padres noten el enojo y su causa, pero no hay que permitirle que se porte de manera agresiva o se exceda en su forma de actuar.

Con respecto a la escuela, una vez que el niño sabe que va a tener un hermano, es necesario comunicárselo a la maestra para que tenga en cuenta este dato. Los docentes suelen aprovechar las ocasiones en que notan un comportamiento diferente en los pequeños para acercarse y hablar del tema con ellos. Si aparece un cambio de conducta radical, los padres tienen que hacer una consulta porque hay algún punto que no se está manejando bien. Un truco para integrar al bebé de manera efectiva es darle al hijo mayor pequeñísimas responsabilidades que lo ayuden a situarse en un plano superior.