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¿Lecha de soja o de vaca para el embarazo?

Las mujeres embarazadas deberían recibir suplementos de calcio y de proteínas a diario, para mantener una salud óptima. Mientras que la leche de vaca es una excelente fuente de calcio y proteínas, algunas mujeres no pueden consumir productos lácteos y en su lugar consumen  leche de soja, la cual se halla fortificada con vitaminas y minerales y puede ser tan beneficiosa para una mujer embarazada, como la leche de vaca.

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Beber leche de soja es una buena manera de consumir proteínas, fibra y otros nutrientes que tu cuerpo necesita, especialmente en la etapa del embarazo, además presenta menores niveles de colesterol, grasas saturadas y calorías que las fuentes de proteínas de origen animal.

La leche de soja enriquecida durante el embarazo,  ayuda a que los huesos de su bebé se desarrollen adecuadamente. Beber leche de soja durante el embarazo proporciona a su bebé en crecimiento vitaminas y minerales beneficiosos que evitan el bajo peso al nacer y un parto prematuro. El zinc en la leche de soja promueve el crecimiento del tejido fetal y regulan la insulina de la madre y el bebé no nacido; así como los niveles de enzimas.

Efectos de la papaya durante el embarazo

Uno de los factores más importantes en el embarazo, es la dieta; muchas personas creen que el consumo de papaya no es seguro, porque provoca un aborto en el embarazo, a pesar de que aporta importantes nutrientes.

Beneficios de la papaya durante el embarazo

La papaya es una fruta tropical, ampliamente cultivada, que posee beneficios, pero también puede resultar perjudicial en el embarazo. Entre los beneficios destacan:

- Contrarresta el problema de la indigestión, debido a la presencia de una enzima llamada papaína.

- Es de gran ayuda en el estreñimiento y muy eficaz para aliviar la acidez estomacal en el embarazo.

- Sus valores nutritivos, son requeridos por el cuerpo durante esta etapa, como la vitamina A, B1, B2, B3, B6, B9, C y minerales como el calcio, hierro, magnesio, potasio y sodio; así como pectina, papaina y licopeno.

El consumo de papaya en el embarazo, supone los siguientes problemas:

- La variedad de esta fruta no madura, contiene altas concentraciones de una sustancia similar al látex y sus componentes: papaína y quimopapaína tienden a causar anormalidades en el crecimiento y desarrollo fisiológico y son abortivos.

Qué sueña la embarazada

La simbología va muy unida a las expectativas que cada mujer tiene de lo que es ser una buena madre y puede reflejar además temores ambiguos y negativos que no se atreve a expresar abiertamente, porque no corresponden con la imagen ideal de una embarazada: “Mi hijo había nacido y yo, que tendría que estar loca de contenta, seguía haciendo mi vida como antes del embarazo, no me ocupaba de él y me comportaba como una extraña”.

La vida de la futura madre va a sufrir grandes transformaciones y al mismo tiempo asumirá nuevas e importantes responsabilidades. Todo esto le da miedo y, como en la mayoría de los casos no se atreve ni a reconocerlo ante sí misma y mucho menos a expresarlo en voz alta, su inconsciente hace aflorar estos temores en los sueños.

Una forma de mitigar la angustia que producen estas pesadillas es comentarlas con una persona de confianza o escribirlas. “Yo les recomendaría -puntualiza la psicóloga-que lo hablaran con su pareja, porque el sueño es algo muy íntimo y, al compartirlo con el futuro padre, establece un mayor nexo de unión y complicidad.”

Sueños durante el embarazo

En algunos casos el sueño de la embarazada resulta muy extraño, porque el hijo no aparece como tal, sino que está representado por lo que significa en la vida de los padres. Por ejemplo, si existen problemas en la pareja y se ve al hijo como un nexo de unión entre ambos, la futura madre puede soñar con puentes o caminos.

Algunas mujeres, que ya son madres, sueñan que el bebé que esperan ha nacido, pero tiene problemas, algún defecto físico o un retraso mental. Además de la expresión de un temor habitual en muchas embarazadas, estos sueños tienen, a veces, un significado más profundo. Están relacionados con la culpabilidad que sienten al pensar que por tener un nuevo hijo van a quitarle algo (atención, cariño, tiempo) al que ya tienen.  En los casos en los que la madre no está muy angustiada, el problema se minimiza y sueñan que el niño será feo b excesivamente bajito.

Sueños de la embarazada

¿Qué pasa por la cabeza de una mujer embarazada cuando se despierta tras haber soñado que se ha dejado olvidado a su bebé en el supermercado, que no se ha acordado de darle de comer o que se le ha caído la cabeza cuando lo llevaba en brazos?

La palabra que resume sus sentimientos es angustia. Y es lógico, porque sus temores más ocultos, los mismos que le producen estas pesadillas, le hacen plantearse si no serán una premonición de que algo anda mal en su embarazo, de que va a tener problemas en el parto o de que no sabrá ser una buena madre.

Pero los sueños no son un presagio, ni bueno ni malo, de lo que nos va a acontecer en el futuro. Son el lenguaje del inconsciente, un lenguaje construido a base de símbolos que no se puede traducir literalmente, sino que hay que interpretar. Y para hacerlo, es necesario conocer la situación personal de la mujer, su estado de ánimo, sus deseos y sus temores.

La primer patadita del bebé

¿Cuándo se percibe la primera patadita del bebé?

Habitualmente, en torno a la semana 20 de gestación la futura madre siente los primeros movimientos fetales. La sensación es muy distinta de unas mujeres a otras, pero casi todas coinciden en que en realidad se parece muy poco a una auténtica patada. Es más bien un revoloteo o un cosquilleo, como si algo les “corriera” por dentro. Otras dicen que son como “burbujitas que estallan”. Las que han vivido otros embarazos suelen advertirlo más pronto que las inexpertas, por una razón muy simple: saben reconocerlo antes.

A partir de esa primera “patada”, la madre sentirá a su hijo cada vez con más frecuencia y nitidez (puede notar incluso cuándo está despierto, cuándo descansa y cuándo se sobresalta). En la última etapa y a medida que se acerca el final de la gestación, la actividad fetal se restringe porque el espacio disponible es cada vez menor. Así y todo, lo normal es sentir al bebé varias veces a lo largo del día (si no es así, hay que informar enseguida al ginecólogo).

Cómo tratar el insomnio durante el embarazo

Más del 70% de las mujeres en el embarazo luchan contra el insomnio y se sienten por ello fracasadas, deprimidas e irritables, ya que son incapaces de poder conciliar el sueño. Esto  hace que se preocupen más y más y que, por lo tanto,  se haga cada vez más difícil dormir.

200307834-001Estos son algunos de los consejos que debes de tener en cuenta, a la hora de descansar:

-Usa una almohada adecuada, servirá de apoyo para descansar tu cuerpo sobre ella, no importa lo extraña que parezca la posición, solo acurrúcate en ella y busca la postura que te sea más cómoda. Recuerda que la mejor posición para dormir después del primer trimestre, es de lado, ya que ésta es la posición más segura para tu bebé.

-Vete a la cama en el momento que te encuentres cansada;  tu cuerpo sabe lo que necesita, y la gestación de un bebé es un proceso intensivo de energía. Si te demoras demasiado tiempo, la sensación de cansancio va a pasar, y entonces no serás capaz de conciliar el sueño durante horas.

Las molestias en la panza

¿Es normal sentir molestias en la panza durante el embarazo?

El útero puede contraerse también después de haber mantenido relaciones sexuales; a veces, es posible notar cómo la panza se pone dura momentáneamente (después se relaja). Estas “falsas” contracciones son esporádicas y arrítmicas, por lo que no resulta difícil distinguirlas de las del parto. En el último trimestre, sobre todo en el octavo mes, se pueden sentir dolores en la parte inferior de las costillas. Se deben al aumento del tamaño del útero y su expansión hacia el tórax: la presión que ejerce este órgano sobre las costillas flotantes (las últimas) puede dar lugar a molestias en toda esa zona. Para ese entonces, las contracciones se presentarán varias veces al día.

En la semana 36, el feto desciende hacia el interior de la pelvis, preparándose para nacer. Para entonces, la mayoría de los bebés se han colocado ya boca abajo (si se tienen más hijos, el giro puede atrasarse hasta el último momento). Cuando el futuro bebé baja, la panza también desciende, a veces, en forma llamativa. El feto ocupa ahora menos espacio en el abdomen y más en la pelvis, y las consecuencias son muy favorables para la futura madre: los órganos que habían sido desplazados hacia arriba (intestinos, estómago, pulmones, diafragma…) tienen más lugar. Resultado: la respiración mejora y la opresión gástrica disminuye. Se incrementa, en cambio, la presión sobre la vejiga y, con eso, la necesidad de orinar con más frecuencia.

Los cuidados de la panza

Para prevenir este problema (es muy importante, porque una vez que aparecen, ya no pueden eliminarse), es necesario hidratar a diario la piel del abdomen. Se puede utilizar una loción específica, o, en su defecto, una buena hidratante, que debe aplicarse con maniobras de estiramiento -hay que ir “abriendo la piel” con los dedos, mientras se va aplicando crema-.

La hidratación, en combinación con el masaje, estimula las fibras elásticas y prepara los tejidos para la distensión. Estos cuidados deben iniciarse precozmente (desde los primeros meses de embarazo) y hacerse extensibles a los senos y muslos (dos zonas igualmente propensas a la formación de estrías).

¿Es preciso utilizar faja?

Cómo prevenir el estreñimiento en el embarazo

En el embarazo es frecuente el estreñimiento. Casi todas las mujeres embarazadas sufren de él, ya sea leve o grave, ya que en el embarazo, el sistema digestivo se ralentiza, teniendo en cuenta que el útero cuando crece, puede empujar hacia abajo  los intestinos, causando más estreñimiento.

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Por ello, para tratar el estreñimiento en el embarazo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

- Dieta rica en fibra. Algunas fuentes de fibra para la dieta son los cereales integrales, legumbres, pastas y granos enteros; así como frutas y verduras frescas. Los alimentos altos en fibra soluble son importantes, ya que las bacterias en el tracto digestivo convierten la fibra soluble en un tipo de gel que hace que las deposiciones sean más suaves y más fáciles de pasar.

- Beber líquido para mantener la hidratación. Beber líquido ayuda a prevenir el estreñimiento durante el embarazo. El agua pura es preferible a los refrescos y otras bebidas que contienen cafeína. Son recomendables las sopas, zumos de frutas y jugos de verduras, que ayudan a hidratar el organismo.

Cómo prevenir el estreñimiento en el embarazo

En el embarazo es frecuente el estreñimiento. Casi todas las mujeres embarazadas sufren de él, ya sea leve o grave, ya que en el embarazo, el sistema digestivo se ralentiza, teniendo en cuenta que el útero cuando crece, puede empujar hacia abajo  los intestinos, causando más estreñimiento.

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Por ello, para tratar el estreñimiento en el embarazo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

- Dieta rica en fibra. Algunas fuentes de fibra para la dieta son los cereales integrales, legumbres, pastas y granos enteros; así como frutas y verduras frescas. Los alimentos altos en fibra soluble son importantes, ya que las bacterias en el tracto digestivo convierten la fibra soluble en un tipo de gel que hace que las deposiciones sean más suaves y más fáciles de pasar.

- Beber líquido para mantener la hidratación. Beber líquido ayuda a prevenir el estreñimiento durante el embarazo. El agua pura es preferible a los refrescos y otras bebidas que contienen cafeína. Son recomendables las sopas, zumos de frutas y jugos de verduras, que ayudan a hidratar el organismo.

Cuánto tiene que crecer la panza

En la semana 20 de gestación, el feto pesa aproximadamente 300 gramos y mide 25 centímetros. Hasta el momento del nacimiento, el niño intrauterino seguirá creciendo en forma espectacular: se hará el doble de grande y unas diez veces más pesado. Al final del embarazo se constata también un aumento del tamaño de la placenta (puede llegar a pesar de 500 a 800 gramos) y del volumen de líquido amniótico (alrededor de un litro y medio en la semana 38). El útero (el tejido muscular) pasa de apenas 50 gramos a unos 1.500 gramos de peso.

A medida que se acrecienta el contenido de la cavidad uterina, el abdomen de la embarazada se va abultando. Contrariamente a lo que se suele pensar, es en el octavo mes de gestación cuando alcanza su máxima amplitud: el útero se extiende desde el arco costal hasta la región inguinal y puede alcanzar un contorno aproximado de un metro, a la altura del ombligo.

La forma de la panza

¿Indica algo la forma o tamaño de la panza?

Hay quien cree que es posible conocer el sexo del bebé por el aspecto de la panza. Las previsiones señalan que, si ésta es alta y puntuda, nacerá un varón; si es baja y redonda, será una nena. Se trata de una creencia popular sin demasiados fundamentos. La configuración del abdomen (su forma, su tamaño) depende de factores bien distintos. Entre otros, de la mayor o menor capacidad de distensión muscular.

Como ya se ha dicho, unos músculos relajados en exceso se dilatan más fácilmente. También como se ha dicho, hay que tener en cuenta la constitución de la mujer; lógicamente, si se trata de una madre corpulenta, con caderas anchas, la panza sobresaldrá menos que en una persona de estructura ósea estrecha. Igualmente, hay mujeres con una marcada lordosis (la curvatura de la espalda se acentúa en la zona lumbar), en las que el vientre se proyecta hacia adelante de manera manifiesta. En las flacas, se nota más rápidamente, pero en el tercer trimestre, por lo general, las gorditas muestran mucho más.

La panza se empieza a notar

A lo largo de la gestación, el cuerpo femenino sufre una transformación lenta y constante. Sin lugar a dudas, el cambio más evidente y característico es el progresivo abultamiento del abdomen. En los primeros meses, la cintura se va “borrando” suavemente, hasta que, por fin, el embarazo se hace evidente. A partir de entonces, la panza seguirá creciendo en forma imparable hasta que nazca el bebé. La mayoría de las mujeres vive este proceso con alegría, aunque también con cierta inquietud. A medida que su vientre aumenta de tamaño, las dudas se multiplican. Estas son algunas de las más frecuentes.

¿Cuándo empieza a notarse?

Al principio del segundo trimestre, el útero emerge de la pelvis y la panza empieza a sobresalir. No es una regla fija; en la práctica se dan diferencias entre unas gestantes y otras, dependiendo, sobre todo, de la mayor o menor relajación muscular. Así, por ejemplo, en las multíparas (mujeres que ya han sido madres anteriormente) el embarazo se suele notar antes que en las primerizas, ya que en aquéllas los músculos, tejidos y ligamentos útero-abdominales han perdido tono y ganado flexibilidad. También hay diferencias debidas a la contextura física de la embarazada.

La línea alba y la cintura después del parto

¿Qué es la línea alba?

En el embarazo se producen cambios en la pigmentación de la piel por acción de las hormonas. Distintas zonas del cuerpo se oscurecen, a veces, en forma llamativa: pezones, areolas, lunares, pecas, etc. Asimismo, en el abdomen puede aparecer una raya oscura vertical, que va desde el ombligo hasta el nacimiento del vello púbico. Recibe el nombre de línea alba y no necesita ningún tipo de atención o cuidado. La mayor parte de las coloraciones anómalas (.incluida esta línea) se desvanecen por completo poco a poco después de dar a luz.

Para favorecer el restablecimiento, es fundamental entrenarse: los ejercicios abdominales se pueden iniciar a los siete días del parto, si éste fue vaginal; y al cabo de un mes, en caso de cesárea (la cicatriz externa desaparece en unas tres o seis semanas). La recuperación de la figura será directamente proporcional al aumento de peso experimentado durante el embarazo, así como a los hábitos (vida sedentaria o deportista) de la reciente mamá.

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